Compotas de frutas y verduras de raiz - desayunos de invierno

Queridas compotas… me habéis robado el corazón. Sois dulces sin empalagar, sois fruta calentita, sois un yogur sin lácteos, sois una mermelada sin azúcar… qué engañada me tenía la industria con esas compotas que eran de todo menos fruta y verdura… ay…

Ahora en Invierno, que nos apetece menos la fruta y que además hay menos variedad (la naturaleza es sabia…) en ocasiones es difícil encajarla en el desayuno, porque nos “enfría el cuerpo”, y porque nos apetece algo más consistente y calentito…

Estas compotas son la solución perfecta a tus desayunos, porque las haces un periquete y las puedes guardar durante unos días para consumirla de mil maneras diferentes.

Son ideales para hacerlas cuando tienes fruta demasiado madura, de esa “fea” que ya no es tan rica a la mordida. Esa, esa es la fruta perfecta, así que vamos a convertir a los patitos feos de tu frutero en deliciosas compotas.

Aquí te traigo dos recetas diferentes de compotas de fruta y verduras de raíz, perfectas en esta estación.

 

Compota de manzana, zanahoria y cúrcuma

 

Manzanas, zanahoria y curcuma para compota

Ingredientes para un tarro de unos 250 ml

  • 4 manzanas golden pequeñas – de las “feas” y maduras
  • 2 zanahorias medianas
  • 1 trocito de cúrcuma fresca
  • zumo de 1/2 limón  y una pizca de ralladura
  • 3-4 clavos de olor
  • 2 vainas de cardamomo
  • canela
  • sal
  • 1 cucharada de aceite de coco

En un mortero muele las especias y agrégalas a una sartén caliente, tuéstalas hasta que comiencen a desprender aroma

Pela y trocea las manzanas y las zanahorias y agrégalas a la sartén, remueve para que se impregnen de las especias.

Exprime 1/2 limón y añade una pizca de su ralladura y deja cocinando a fuego medio/bajo tapado (si las manzanas no son muy acuosas agrega un chorrito de agua)

Cuando la manzana y la zanahoria se hayan reblandecido (unos 5-10 minutos) cuela el líquido sobrante (resérvalo para corregir la textura)

Bate en el vaso de la batidora con la cucharada de aceite de coco y el trozo de cúrcuma rallado

Compota de remolacha, fresones y hierbabuena

 

compota-de-fresa-y-remolacha-proceso

Ingredientes para un tarro de unos 250 ml

  • remolachas pequeñas cocidas
  •  unos 150 g de fresones maduros
  • 1 ramita de hierbabuena
  • 3-4 clavos de olor
  • 2 vainas de cardamomo
  • canela
  • sal
  • 1 cucharada de aceite de coco

En un mortero muele las especias y agrégalas a una sartén caliente, tuéstalas hasta que comiencen a desprender aroma

Trocea las remolachas y los fresones y agrégalas a la sartén, remueve para que se impregnen de las especias.

Añade parte de la hierbabuena y deja cocinando a fuego medio/bajo tapado (las fresas y la remolacha suelen soltar bastante agua, si esto no sucede puedes agregar un poquito del agua de la cocción de las remolachas)

Cuando se hayan reblandecido (unos 10 minutos) cuela el líquido sobrante (resérvalo para corregir la textura)

Bate en el vaso de la batidora con la cucharada de aceite de coco y unas hojas de hierbabuena fresca

¿Cómo como las compotas?

  • Sola como si fuera un yogur, agregándole granola, fruta fresca… fría o caliente
  • Con porridge de avena, amaranto o mijo, con un poquito de Kéfir.
  • Untada en pan integral, con huevo y rúcula
  • Acompañando tu almuerzo, como salsa de unos boniatos a la plancha
  • o como endulzante natural de galletas o muffins

 

Tostada con compota de fresas y remolacha, huevo y rúcula

Porridge de amaranto con compota de manzana y zanahoria y kéfir

Plato combinado con compota de membrillo y manzana

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